Si su bebé ha cumplido los seis meses o aún es un recién nacido y ya está dando vueltas, probablemente esté deseando que llegue el día en que el bebé comience a gatear. Afortunadamente, no es necesario que le enseñe a su hijo a gatear. Este hito del desarrollo se produce de forma natural cuando su hijo está listo. Sin embargo, aquí hay algunas cosas que puede hacer para ayudar a su bebé a aprender a gatear y moverse.

1. Encuentra un área cómoda para explorar

Busque un lugar en el piso que tenga cosas interesantes que su bebé pueda explorar con seguridad. Cuando se queda en una habitación sin alfombra, puede ayudar a su hijo a empezar a correr lentamente por el suelo vistiéndolo con pantalones y mangas largas. Hacer esto en un área suave ayudará a su bebé a gatear con menos fricción en el piso, lo que le facilitará comenzar.


2. Proporcione a su bebé el tiempo adecuado boca abajo

A los bebés les encanta sentarse boca arriba; esto es aconsejable. Pero siempre es bueno brindarles algo de tiempo boca abajo todos los días cuando están despiertos. Una vez que su bebé pase la mayor parte del tiempo durmiendo boca abajo, familiarícese con levantar la cabeza del suelo.

Hacerlo fortalece la espalda y el tronco y les ayuda a mover sus extremidades rápida y libremente. Todas estas actividades ayudarán a su bebé a desarrollar los músculos necesarios para gatear.

Es posible que algunos bebés no se sientan bien durante el tiempo boca abajo durante los primeros días y pueden terminar protestando o gritando. ¡Esto no debería preocuparte! Puede hacer esto en ráfagas breves y durante un tiempo breve durante la sesión. Y finalmente, también puedes intentar atar la barriga recostándote boca arriba, luego colocar al bebé boca abajo y luego mirarlo a la cara mientras practica levantar la cabeza.

3. Reducir la cantidad de tiempo en gorilas y andadores

Los bebés que no tienen suficiente tiempo en el piso pueden tardar mucho en desarrollar la fuerza para gatear. Si bien las hamacas, andadores, asientos elevados, columpios y otros son una excelente manera de mantener a su bebé adecuadamente confinado, brindarle algo de tiempo en el suelo lo alentará a explorar y moverse.


4. Dales una motivación adicional

Los niños pequeños tienen un impulso innato de movimiento. Pero puede hacerlo más motivador y emocionante proporcionándoles un objetivo para lograr. Puede hacer esto colocando su juguete favorito en un lugar específico del piso, pero asegúrese de que el juguete esté fuera de su alcance. Esto los interesará y les dará una meta por la que luchar en su intento de moverse.

Además, puede engañar a su bebé colocando un espejo en el suelo frente a él, de modo que una vez que vea su reflejo en el espejo, el bebé se sienta motivado a correr y luego gatear lentamente hacia el objeto.

Su hijo probará otros métodos creativos para alcanzar el juguete, como estirarse y rodar, y puede terminar en un problema si no lo ayuda. Sin embargo, si resiste la tentación de acercarse al juguete a cierta distancia, se sorprenderá de lo pacientes que serán mientras luchan por resolver el problema de forma independiente.

5. Gatear con el bebé

Para facilitar una sesión de rastreo rápida, ¡permítales practicarlo! Una excelente manera de hacer esto es recostarse junto a ellos, luego apoyar su estómago mientras están a cuatro patas.


Después de eso, sostenga con cuidado la mayor parte del peso del bebé. Al mismo tiempo, deje que sus pies y manos toquen el suelo. De esta manera se familiarizarán con los movimientos y sensaciones de gatear.

Además, la verdad es que incluso si el bebé ve su mejor juguete desde la distancia, es posible que no entienda cómo empezar a gatear o correr. Pero una vez que les muestres qué hacer para alcanzar el objeto, imitarán el movimiento y luego intentarán moverse hacia el objeto.

6. No hagas que el niño pelee

Recuerde divertirse y ser paciente con su bebé, y si se cansa y comienza a llorar mientras juega, está bien, puede dejar de hacer ejercicio y dejar que su bebé duerma.

Su bebé necesita desarrollar algunas asociaciones positivas con el gateo y el tiempo boca abajo. Por lo tanto, nunca obligue a su bebé a gatear cuando no esté disfrutando del ejercicio y siempre agradézcalo después del ejercicio.

Cómo enseñarle a un niño a gatear por las escaleras


bajar escaleras requiere más esfuerzo y tiempo que subir escaleras. Aquí hay algunas formas sin lesiones a seguir si desea enseñarle a su bebé a gatear escaleras abajo.

1. Haga que el bebé baje las escaleras gateando hacia atrás.

Antes de que su hijo comience a experimentar por sí solo, enséñele algunas lecciones de descenso. Se sorprenderá de lo fácil que es para el bebé gatear por las escaleras con su soporte para la barriga. Deje que el bebé ponga la rodilla en el escalón inferior en reversa para gatear. Mientras el bebé hace esto, tenga cuidado para que no se caiga.

2. Bajando las escaleras

Una vez que su bebé haya descubierto cómo gatear hacia atrás por las escaleras, enséñele ahora cómo bajar. Deje que se siente unas distancias por encima de usted, luego use sus manos para ayudar a su bebé a avanzar al siguiente paso. Siga haciendo esto y su hijo disfrutará de la sesión de entrenamiento.

3. Vaya lento y constante


Una vez que su bebé baje las escaleras con valentía y esté sentado, ahora puede entrenarlo para que baje a gatas. Una de las mejores formas para que los niños bajen las escaleras es comenzar con los tres escalones inferiores. Inmediatamente el niño comienza a moverse, tome su mano y luego ayúdelo a bajar las escaleras. Después de eso, deje que el niño practique solo una vez que se sienta reconfortado. Pero recuerde tener cuidado todo este tiempo.

A continuación, le indicamos cómo enseñarle a gatear a su bebé en crecimiento. Sin embargo, a pesar de que su bebé puede bajar las escaleras de manera segura, debe tomar precauciones para evitar accidentes y hacer de su hogar un lugar seguro.

  • Nunca permita que su hijo cargue juguetes u otras cosas mientras baja las escaleras
  • Enséñele a su hijo que jugar en las escaleras es riesgoso
  • Asegúrese de que las escaleras estén bien iluminadas.

  • Mantenga las escaleras libres de desorden y juguetes.
  • Reparar los pasamanos si no están presentes

No olvide que la seguridad de los niños debe evolucionar a medida que crecen mediante una supervisión cuidadosa.